martes, 1 de septiembre de 2015

HOY CUMPLO TREINTA Y CINCO AÑOS

Hoy cumplo treinta y cinco años…para algunas una suerte, para otras un coñazo…
Siempre he sido de ver la botella medio vacía…bueno no siempre, os contaré…
A los catorce y quince años era ja, ja, ja, ji, ji, ji, pero cuando el cabronazo de Ernesto me dejó a los dieciocho, mi carácter cambió totalmente. ¿Motivos? Que se lió con otra, y para más INRI con mi mejor amiga…la muy cerda…que llevaba acostándose con él casi un año…y no creáis que era más guapa que yo, ni más simpática ni más nada de nada…que todavía me da más rabia. Dicen que se enamoraron, los pobres… que no lo pudieron evitar…unos cabronazos los dos, porque a los seis meses se desenamoraron …y si, Ernesto quiso después volver,--dame otra oportunidad—me dijo—eres la mujer de mi vida,--serás cabrón, ¿me has engañado durante casi un año y quieres otra oportunidad? --Le contesté rabiosa,-- que te la de tu madre…--
A lo mejor hubiera funcionado porque parecía arrepentido, pero yo no lo podía olvidar. Mónica ya nunca volvió a ser mi amiga tampoco, para qué, si ya no me podía fiar de ninguno de los dos.
Entonces fue cuando el siquiatra me aconsejó que no pensara y saliera,`y tratara de conocer a otros chicos y bla, bla ,bla, porque lo que de verdad yo quería era formar una familia ,y tener hijos y todo eso, que cada vez lo veo más difícil… y cuando tengo críos cerca, me quedo mirándolos como alelada, y que cuando alguien de broma me dice…--Mari que se te va a pasar el arroz- me entra una mala leche…y se me inflama la vena de la frente, el que me conoce se calla por si le arreo un guantazo… será posible? ¿Tengo que explicar que con todos los tíos que me he acostado, no quieren compromisos y huyen de mí?
El otro día, “la Conchita” le dijo a mi madre con coña y sonrisitas.-- ¡Qué, ¿tu hija no engancha a nadie? Se va a quedar pa vestir santos… y mi madre que no se calla ni muerta, le contestó, -- mejor deja a mi hija en paz, y preocúpate más de lo que hace tu marido, que según tengo entendido, frecuenta lugares poco recomendables para un hombre casao…-- ¿qué tienes tu que decir de mi Juanito, que me venera como a una virgen? Pues alo mejor es por eso… dejó caer mi madre con ritintín…—menos mal que salía yo en ese momento y evité que se agarraran del moño, y es que no se aguantan…resulta que después, mi madre no calla de darme la matraca, que si las vecinas tienen razón, que si ya es hora de que siente la cabeza , que no me extraña que digan de ti que eres un putón verbenero, que si cada día amaneces en una cama distinta, que te da igual todo y bla, bla ,bla…y a mi se me inflama la vena de la frente otra vez y contesto desabrida—mejor que digan, pura envidia…
Tengo que reconocer que desde que lo dejé con Ernesto me he debido de acostar con…haber que haga cuentas…a uno por semana, aproximadamente, … hacen casi cincuenta al año por 17, ¡Que barbaridad salen un montón! Bueno alguno menos, porque a veces el “ligue” me ha durado más de un mes.
Y qué pasa ¿no hacen eso ellos? Así que porqué tienen que decir nada…hago lo que quiero y me apetece, total es un “polvo” que te relaja…
Anda que no se ponen pesados, algunos quieren seguir, pero dejando muy claro que sin compromisos, los muy cerdos… y así están las cosas, menos mal que me atiborro a pastillas para no quedar preñada sin esperarlo, porque para eso soy muy mirada, lo de los críos tienen que venir estando los dos de acuerdo, porque traer un hijo al mundo y que no tenga padre, y empezar ya a sufrir, como que no. Eso lo tengo muy claro.
¡Ay Señor! Que complicado es esto de la media naranja… y cada vez más, porque el que no está casao, está separao, y haber donde encuentro yo uno en condiciones…pues claro que tengo mala leche… como no la voy a tener… y para colmo en el trabajo me están puteando con las horas extras, que estoy harta de que no me las paguen…a la Puri sí que se las pagan y con réditos, claro como no le hace ascos a Don Genaro…que un día se le va a quedar en el sitio de un infarto, porque el pobre está para el arrastre, pero ella con tal de sacar “tajada”, ni se lo plantea. También son ganas, yo para eso soy muy especial, los viejos no me van…y son los que pagan desde luego… porque algunos de los míos no tienen ni un duro… si soy más tonta… Ahora con treinta y cinco voy a cambiar, de verdad, y voy a buscar alguno potable, no con el primero que te diga, en tu casa o en la mía…que una cosa es que yo quiera y otra muy distinta es que sean ellos los que te lleven al huerto…eso lo dice mi madre, no se a que huerto la llevaron a ella…
Un día se lo tengo que preguntar.
Hoy he recibido un ramo de flores, sí, me las he mandado yo misma, por aquello del qué dirán, y me he puesto en la tarjeta una dedicatoria muy bonita, como si fuera de un admirador, hay que ser gilipollas… mi madre se lo ha contado a todas las vecinas toda contenta, y se lo ha creído, la pobre. Ella tampoco ha tenido suerte en la vida, mi padre se largó a comprar puros y aún le estamos esperando, de eso hace ya 30 años, igual hasta se ha muerto, yo solo recuerdo el tufo del tabaco y el alcohol, siempre gritando y avinagrado, protestando por todo, y a veces hasta se le escapaba la mano… mejor lejos.
Mi madre hace mucho que ni habla de él, tampoco me ha querido dar un padrastro, me ha criado ella sola sin ayuda de nadie, y aunque solo sea por eso tengo que sentar la cabeza y darle alguna alegría. Yo se que un nieto la haría feliz, pero siempre que fuera dentro del matrimonio claro, tengo que repasar mis contactos y ser un poco más cariñosa con los que se me acercan, porque aparte de la cama y mi mala leche, no les aporto nada más…
Ayer he conocido a Pascual, parece buen chico, y eso es importante, no es guapo, ni alto, ni cachas…, es un poco del montón, ni feo de asustar ni guapo de entusiasmar, pero tiene algo en la mirada que me gusta, y además educado, y me ha hablado con respeto cuando nos han presentado en el trabajo. Me he ofrecido a enseñarle Madrid y hemos quedado para el sábado, está bastante desorientado…viene de un pueblo… creo que se llama Cervijón o algo parecido…no se me quedan mucho los nombres… ya os contaré…
Estoy más contenta… hacía tiempo que no me encontraba así…pues salgo con Pascual… es un cielo…y me dice cosas más bonitas…y ya no se me inflama la vena de la frente…que eso es muy raro. Salimos todas las tardes, no, aún no nos hemos acostado juntos… queremos ir despacio. Si, claro que nos besamos, y los besos tienen un sabor especial… y bailamos mirándonos a los ojos, por cierto, los tiene marrones, del montón pero tan cálidos y dulces…
Ya llevamos saliendo seis meses y estamos muy contentos juntos. Hasta tal punto que estamos planteándonos casarnos. Pascual tiene 38 años y quiere ser padre. Y estoy segura que he tenido suerte al encontrármelo en esta etapa de mi vida. No tiene padres, solo un hermano casado y con dos niños. Ya sabe todo lo mío…al principio me daba miedo contárselo, no sabía cual iba a ser su reacción pero pensé, mejor ser sincera y que él decida. Y decidió…continuar, y yo cada día le quiero más… y más…
¡Que curioso! ¡Podéis creer que hasta me ha cambiado el carácter? Ahora me río por cualquier cosa… no me afecta el qué dirán…no me enfado…ni se me inflama la dichosa vena de la frente…y hasta dicen que estoy más guapa…y con mi Pascual sí que soy cariñosa, y él se emociona, y me achucha…, el pobre también sufrió de amores cuando ere un crío, pero dice que a mi lado lo ha superado. Y mi madre… no se lo cree, dice que Pascual es ya como un hijo para ella, y que no le suelte, que no voy a encontrar a otro como él. Bueno y que ya tenemos piso, y lo estamos amueblando con mucha ilusión. Y que me siento como una quinceañera, como si Pascual fuera el primer hombre que he conocido…y de verdad, de verdad, que los demás están totalmente olvidados. Esta es mi nueva vida y solo tiene cabida en ella mi Pascual…y los niños si vienen claro. Y que soy feliz…feliz…como una perdiz.´

1 comentario:

  1. Relato muy acertado que define a la perfección la mentalidad que impera hoy día entre jóvenes y menos jóvenes. Y además nos sirve de satisfacción a los más viejecitos al mostrarnos que nuestra forma de oensar quizás no era muy equivocada

    ResponderEliminar