sábado, 24 de abril de 2010

DÍA DEL LIBRO (23 de abril de 2010)


Ayer, viernes, "Día del Libro", Organizado por la Sociedad Cántabra de Escritores), después de la intervención de Revilla, alcaldesa de Torrelavega (y de Molledo), portavoces de los grupos municipales, y de algunos escritores locales Paulino Laguillo leyó, frente al monumento a Cervantes en la calle Menéndez Pelayo de Torrelavega (junto a la estación de FEVE) este fragmento de “El Camino”, de Miguel Delibes:


“Trescientos metros más allá, varga abajo, estaba la iglesia, de piedra también, sin un estilo definido, y con un campanario erguido y esbelto. Frente a ella, los nuevos edificios de las escuelas, encalados y con las ventanas pintadas de verde, y la vivienda de don Moisés, el maestro.

Visto así, a la ligera, el pueblo no se diferenciaba de tantos otros. Pero para Daniel, el Mochuelo, todo lo de su pueblo era muy distinto a lo de los demás. Los problemas no eran vulgares, su régimen de vida revelaba talento y de casi todos sus actos emanaba una positiva trascendencia. Otra cosa es que los demás no quisieran reconocerlo.

Con frecuencia, Daniel, el Mochuelo, se detenía a contemplar las sinuosas callejas, la plaza llena de boñigas y guijarros, los penosos edificios, concebidos tan solo bajo un sentido utilitario. Pero esto no le entristecía en absoluto. Las calles, la plaza y los edificios no hacían un pueblo, ni tan siquiera le daban fisonomía. A un pueblo lo hacían sus hombres y su historia. Y Daniel, el Mochuelo, sabía que por aquellas calles cubiertas de pastosas boñigas y por las casas que las flanqueaban, pasaron hombres honorables, que hoy eran sombras, pero que dieron al pueblo y al valle un sentido, una armonía, unas costumbres, un ritmo, un modo propio y peculiar de vivir.”


En este Día del Libro su conmemoración
a Cervantes, egregio novelista universal
a Delibes, que exaltó la Cantabria rural
para ambos hoy toda nuestra veneración

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