martes, 30 de diciembre de 2008

¡¡¡ INCREIBLE Y ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL ¡¡¡


Paulino Laguillo se nos presenta ‘sembrao’, con esta misiva que nos remitía el 28 de diciembre. La noticia bomba nos la comunicaba confidencialmente a un grupo de amigos y decía así:

Queridos amigos: Ante todo, sobre todo y por encima de todo, os ruego encarecidamente no difundir esta noticia sorprendente, quedando a la expectativa de lo que sin duda se va a conocer y ampliar al respecto pasadas las actuales fiestas navideñas.

Al grano: Por estas fechas no se está trabajando en las obras de la nueva carretera Los Corrales de Buelna-Puente Viesgo, que atraviesa el término municipal de San Felices de Buelna por su lado norte, donde comienza la falda del Monte Dobra.

El punto de las mismas donde se ha construido un espectacular y modernista puente atirantado sobre el Río Besaya, zona próxima a Las Caldas de Besaya, dispone continuamente de la vigilancia de un guarda de seguridad, dada la importante maquinaria allí existente.

Días pasados, coincidente con las fortísimas heladas que padecimos, este guarda de seguridad vio que ocurría algo raro bajo el puente, una especie de tenue humareda que, curiosamente no había alrededor, a pesar de que es esta una zona donde se concentra bastante la niebla. Por apreciación visual a cierta distancia desde donde tiene la caseta, no le dió mayor importancia, aún cuando no parecía niebla propiamente dicha, y además por coincidir con los primeros momentos de la salida del sol.

Fue avanzando la mañana y a pesar de que no había niebla alguna en el lugar, creyó ver nuevamente el citado humo, casi imperceptible, lo que le llevó a acercarse bajo el puente, donde no lograba distinguir este meteoro, pero sí que notó cierto olor raro. Permaneció unos minutos allí y y llegó a mostrarse confundido, por no estar seguro si seguía notando dicho olor o ya no era tal cuando respiraba con normalidad.

Retornó a la caseta y atendió una llemada de su teléfono particular, que por tratarse de una buena amistad, estuvo más de media hora sentado y hablando ampliamente, de espaldas al puente. Cuando terminó de hablar dirigió la vista a unos coches que pasaban por la carretera que desde San Felices de Buelna conduce a Las Caldas de Besaya, para girar después su cabeza hacia el puente, viendo exactamente la misma tenue niebla, por lo que regresó bajo el paso elevado, sin percibir allí tal niebla de nuevo, pero, mostrando mayor percepción a su olfato, llegó a la conclusión de que el también muy tenue olorcillo parecía estar junto a una de las bases de sustentación del puente en su lado Oeste, es decir, la base más próxima al Polígono Industrial de Barros.

Puso este hecho en conocimiento de su jefe inmediato, quien le insistió en que se percatara bien de lo que decía, para no molestar al responsable de la obra a quien debía comunicárselo, tratándose quizás de algo insignificante. Volvió el guarda jurado bajo el puente y, notando nuevamente las mismas sensaciones de antes, desde allí mismo llamó a sus jefe y le ratificó lo que le había comunicado.

Al filo del mediodía se personaron en el lugar un responsable de la obra, una alta autoridad civil y su propio jefe. Acudieron "in situ" a comprobar todo esto, lo cual en los primeros instantes solamente el jefe del vigilante jurado notaba un casi imperceptible olor raro, ocurriéndole lo mismo un poco más tarde a la autoridad que les acompañaba y, finalmente, pudo notarlo también la persona responsable de la obra.

Dicha persona dió instrucciones muy claras y tajantes al vigilante jurado de que se guardara muy mucho de hacer el más mínimo comentario con nadie de todo esto.

En una restropectiva de esta compleja obra, hay que decir que para poder cimentar las bases del nuevo puente modernista, las especiales características del suelo en aquel lugar por donde discurre el Rio Besaya, y la consideración de zona inundable de los terrenos colindantes, obligaron a traer a las obras una maquinaria de perforación especial y al relizar la misma, a medida que se iba ajecutando aumentaba el asombro de todos por no conseguir lograr el firme del terreno. No se pudo conseguir hasta traspados los 120 metros de profundidad.

Dos días más tarde de la detección del aparente humo han acudido a este lugar algunas personas, posiblemente técnicos en la la materia, que están convencidos de que se trata de gases provenientes de una gran bolsa de petróleo que existe a lo largo de todo el valle.

Es más, creo que haciendo hincapié en la situación en que desde este punto se encuentra la Cordillera Cantábrica, la morfología del valle y de los otros colindantes que conforman la comarca; las especiales características geológicas de las montañas circundantes y los antecedentes contrastados sobre la derivación de efectos de la ápoca glacial, muy posiblemente la gran bolsa de petróleo comience a la altura de Bárcena de Pié de Concha y se extienda hacia abajo, pudiendo incluso abarcar a lo ancho la zona de Cabuérniga, y llegar más allá de Torrelavega, aunque no se cree que mucho más, por estudios existentes sobre la zona de influencia del Mar Cantábrico hacia el interior de la región.

No sé si deciros que esto es un notición para todos nosotros, o por el contrario un grandísmo problema, toda vez que el alcalde de San Felices de Buelna parece ser que le ha comunicado al Teniente de Alcalde (el resto de la corporación municipal no sabe aún absolutamente nada) que la consecuencia irremisible y más inmediata, aparte de otras muchísimas que indudablemente se van a producir, es el que ya no podrá construirse ahí el gran área industrial del Valle de Buelna que se estaba proyectando. Incluso el Concejal de Cultura teme que termine afectando a las Cuevas Prehistóricas que existen donde comienza el Monte Dobra a la altura de ese lugar donde se ha construido el puente.

Permitidme insistir en que el tema es muy delicado y os pido encarecidamente que no lo divulguéis, ya que lo que yo he sabido es por auténtica casualidad y gracias a algunas circunstancias muy excepcionales y lo más de curiosas que han concurrido en todo esto, que me ha permitido conocerlo sin que los intervenientres hasta ahora en todo ello sepan que ha sido así.

Estoy convencido que en el transcurso del mes de enero sabremos algo más de este superculebrón navideño en nuestro Valle de Buelna.

¡¡¡ Dios mio...Dios mio..., quien lo iba a decir¡¡¡

Quedemos a la expectativa y un fuerte abrazo para todos.

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