miércoles, 3 de octubre de 2018

MI BARCA.. "LA GALEOTA"

Emotiva despedida de un anciano pescador de su ‘viejo amor’, recordando tiempos pasados.

Mi barca, mi barca vieja,
tan vieja como su dueño,
ya no surcamos los mares,
que estamos los dos muy viejos.
De aquellos tiempos felices
tan sólo queda el recuerdo.
Mi barca, mi barca vieja,
tan vieja como su dueño,
juguetes somos los dos
de las olas y los vientos.
Mi barca ligera,
en mis años mozos,
tú de mis andanzas,
tú de mis andanzas,
fuiste compañera!
¡Ay, cómo nos vemos!...
Estamos varados,
sin que ya nos salven
ni velas ni remos.
¡Ay, barca querida,
con cuánto dolor
hoy te miro vieja,
mi único amor!
¡Cuánto hemos luchado
y cuántos peligros
hemos sorteado
en la tempestad!
De azules caminos
y en duras jornadas,
firmeza y bravura
los dos conseguimos
¡Mi fiel compañera,
mi único amor!...
¡Juntos, siempre juntos,
mi único amor!...
¡Mi fiel compañera
mi único amor!
Los dos siempre juntos
Barca mía adiós.
¡Adios!

Zarzuela 'La Galeota': Texto de José Ramos Martín y música de Salvador Codina. Estrenada el 12 de agosto de 1948 en el Teatro Calderón, de Barcelona. Su acción transcurre en una aldea de las costas sicilianas, entre rivalidades amorosas y venganzas frustradas.

martes, 29 de marzo de 2016

QUE HIZO A SAN FERMÍN LLORAR – JOSÉ LUIS LIZARRAGA (MARI CRUZ CORRAL)

Luis nos manda este vídeo justo en el momento de los momentos, el de la Misa de la Escalera: llegó La Jota. Mari Cruz Corral -con la ayuda de Santos Villanueva (fijaos en las imágenes)-, lo mismo que un artesano que elabora una copa de cristal, nos regaló una jota brillante, delicada, redonda. Ya no había palabras. Aquello se caía en aplausos con la jota de José Luis Lizarraga.

sábado, 12 de marzo de 2016

EN PAZ

Abilio nos facilita este poema de Amado Nervo:
Muy cerca de mi ocaso,
yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste
ni esperanza fallida
ni trabajo injusto,
ni pena inmerecida.

Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la hiel o la miel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel, o mieles sabrosas.

Cuando planté rosales coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno,
mas tu no me dijiste que mayo fuese eterno. 

Hallé sin duda largas las noches de mis penas,
mas  no prometiste tan solo noches buenas.
En cambio tuve  otras santamente serenas. 

¡Amé, fui amado! ¡El sol acarició mi faz!
¡Vida, nada me debes!
¡Vida, nada te debo!
¡Vida, estamos en paz!